Pals, villa histórica medieval del Baix Empordà

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Un pueblo con encanto que ha sabido sacar partido del patrimonio histórico y se ha convertido en un referente turístico medieval.

Dentro del recorrido que hicimos por diferentes pueblos medievales del Baix Empordà, no nos podíamos olvidar de Pals, ya que es la primera que se esforzó en recuperar y restaurar su patrimonio histórico medieval, gracias al empeño, que desde 1946, le puso el doctor Jaume Pi i Figueras.

Hacía aproximadamente unos 27 a 30 años, que no había visitado este pueblo medieval, la verdad si mi memoria no me falla, creo que casi todo está tal como lo recordaba. En aquella época ya era un referente turístico como conjunto medieval y uno de los pueblos más bonitos del Baix Empordà.

 Conjunto histórico medieval 

c/ Mossen Joaquim Pi de Pals – 3500

Carrer de Placetes de Pals – 3532

C/ de la Torre de Pals – 3498

Carrers de Pals – 3523

Carrer Major – Pals

El conjunto histórico de medieval de Pals se levanta sobre una colina en medio de la llanura, en el que antiguamente era una zona pantanosa. De aquí viene el nombre Pals, que proviene del latín Palus, que significa lugar pantanoso. En el punto más alto de la colina según está documentado en el año 889 existía un castillo que se le llamaba en latín Castellarum Montis Áspero. Debido a las revueltas de los campesinos que hubo los años 1380 y 1482 que culminaron con una guerra civil catalana, contra Juan II de Aragón, el castillo quedó muy destruido. Del castillo, actualmente solo queda en pie la torre circular que se la conoce como Torre de les Hores, ya que de las ruinas que quedaron, Juan II dio permiso para que sus piedras se utilizaran para reconstruir la Iglesia de Sant Pere y las murallas.

Posteriormente la villa de Pals, fue creciendo por los lados de levante, mediodía y poniente que hizo que una gran parte de las murallas quedaran integradas dentro del casco urbano, una gran parte de ellas fueron demolidas para la expansión de la población. Muchos de los fragmentos de las murallas se utilizaron para construir las viviendas. El único lado que quedo prácticamente intacto es la parte norte, donde podemos encontrar cuatro torres de planta rectangular, con una gran bóveda en su interior. Estas torres se les llama: la del Ramonet, la de Rom, la de Xinel·lo y la de l’Hospital.

La torre l’Homenatge, o torre de las Hores como le llaman, es de planta circular y tiene un diámetro de 7 metros y una altura de unos 15 metros. Esta torre fue asentada y construida sobre una roca entre los siglos XI y XII. El campanario que la corona, es del siglo XV de estilo gótico. Junto a la torre podemos observar unas tumbas en la roca que eran de la época visigótica. Desde el mirador de Josep Pla, podemos observar una fabulosa panorámica de la llanura ampurdanesa, o Empurdanet como le llamaba el escritor Josep Pla, y las Illas Medas al fondo.

La iglesia de Sant Pere ya existía en el año 994, en ella se pueden apreciar distintos estilos arquitectónicos: una base románica de los siglos X y XI, un ábside y una nave gótica del siglo XV, una portalada frontal barroca del siglo XVII y un campanario del siglo XVIII. El edificio es de una sola nave, con un ábside semicircular por su parte exterior y en su interior se aprecia una forma poligonal, reforzado con contrafuertes. En la parte interior de la nave en el lado norte, existen dos capillas laterales de estilo gótico.

En el recorrido por las calles empedradas del pueblo medieval, encontraremos casas con distintos estilos de decoración gótica y renacentista, en el que podremos apreciar unos rincones, con arcos y umbrales muy fotogénicos. En plaza mayor, punto de salida del recinto amurallado se encuentra un arco de estilo gótico, que habría podido formado parte de una lonja o plaza cubierta.

Paseando por estas calles de la villa histórica de Pals, también creo que es interesante resaltar el trabajo artesanal que han hecho diferentes maestros picapedreros, herreros y carpinteros. Los podemos ver en las verjas, arabescos y otros detalles, que hacen que juntamente con las plantas, convierten en espectaculares los rincones y callejuelas de este conjunto histórico medieval.

Recomiendo si se puede, realizar la visita al conjunto histórico de Pals en la primavera, otoño o en invierno. Dado que en verano la afluencia de turistas es bastante considerable.

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