La Vall de Boí y el Parque Nacional de Aigüestortes

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Un valle donde la tranquilidad impera, mires donde mires ves rincones preciosos que te cautivan. Es un paraíso para disfrutar de la naturaleza, el paisaje, la cultura y el románico.

A finales de setiembre realizamos una escapada de cuatro días para instalarnos en un apartamento en Pont de Suert como punto estratégico, para dedicarlos a recorrer los entornos cercanos a esta población. Dos de estos días los dedicamos visitar el Parque Nacional de Aigüestortes y La Vall de Boí. Un valle que ya conocíamos desde hace muchos años y que siempre nos ha cautivado su gran belleza paisajística y su gran patrimonio de iglesias románicas que posee.

La Vall de Boí está situada en la comarca catalana del Alto Ribagorza donde transcurre el rio Noguera del Tor, que es afluente del rio Noguera Ribagorzana. Este valle lo conforman unos 11 núcleos o poblaciones que están unidos en un solo municipio, cuya cabeza del mismo es la población de Barruera, la cual posee más de la mitad de los habitantes del valle. También están incluidos en este municipio las poblaciones de Boi y Taüll situados en el valle de Sant Martí y el valle de Sant Nicolau, perteneciente al Parque Nacional de Aigüestores. En total en La Vall de Boí, están censados unos 1.050 habitantes aproximadamente con una superficie de 220 km².

El valle empieza a unos 2 km pasado Pont de Suert, en dirección a la Vall d’Aran, en el cruce de la N230 con la carretera L-500, la cual cruza todo el valle de Boí hasta el Embalse de Cavallers, en total unos 25 km, siguiendo el curso del rio Noguera del Tor, pasando por Barruera y los diferentes núcleos que están situados a orillas del rio. Este valle hasta mediados del siglo XX era de difícil acceso hasta que se construyó esta carretera y se mejoraron los caminos del valle, gracias a la construcción del Embalse de Cavallers, la industria Hidroeléctrica y las pistas de esquí de Boí – Taüll Resort proporcionaron a este valle fuentes de progreso económico provocando una mejora en la explotación forestal, ganadera y turística.

 Parque Nacional de Aigüestortes 

Cascada de Saut deth Pish, Vall d’Aran 

Lago de Sauth deth pish – Vall d’Aran 

Lago de Sauth deth pish, Vall d’Aran 

Refugio de Sauth deth pish

Cascada de Saut deth Pish

El Parque Nacional de Aigüestortes es uno de los ecosistemas montañosos más importantes de Europa con una extensión de 14.119 hectáreas el cual está dividido en dos grandes áreas diferenciadas por la vertiente de sus aguas: Aigüestortes de la Alta Ribagorzana que se accede desde la Vall de Boí y la de Sant Maurici en el Pallars Sobirà que tiene su acceso a través de la Vall d’Espot.

En esta ocasión nuestra excursión a Aigüestortes la realizamos a través de la Vall de Boí, la verdad es que esta vertiente del Parque Nacional no la conocíamos y nos hacía mucha ilusión realizarla. Para acceder cogimos uno de los taxis que suben al parque que salen desde el centro de la población de Boí. Estos taxis, que son minibuses 4×4, suben hasta el Planell d’Aigüestortes a través de una carretera estrecha asfaltada, en la cual solo tienen acceso estos taxis y los vehículos de mantenimiento del parque. El recorrido es precioso, ya que sube un desnivel de 537 metros por zonas boscosas con vista al valle de Sant Nicolau, pasando por el lago de la Llebreta y la cascada del Sant Esperit. Este itinerario también se puede hacer a pie dejando el coche a la entrada del Parque Nacional, siguiendo las instrucciones de los senderos hasta el Planell d’Aigüestortes.

En el Planell d’Aigüestortes donde te deja el taxi, existe un centro de información en el que te puedes informar de las diferentes excursiones que se pueden realizar desde este punto. Una de las cosas que nos chocó fue el ver que también tenían tres itinerarios accesibles para visitantes con movilidad reducida o con alguna discapacidad, los cuales los habían habilitado mediante pendientes suaves y pasarelas de madera. Estos recorridos se pueden realizar en una de las zonas más bellas del valle del rio de Sant Nicolau donde este fluye tranquilo por la llanura, realizando meandros que producen rincones espectaculares. De aquí sale el nombre que da el titulo al parque “Aigüestortes” (aguas torcidas) traducido al castellano.

Desde este punto nos animamos a seguir el camino que lleva hasta el fondo del valle de Sant Nicolau y a coger el sendero que sube hasta l´Estany Llong y el refugio, una excursión de unas tres horas entre la ida y la vuelta. El camino de subida es fácil, con pendientes medias, el cual discurre bordeando el rio y las cascadas del rio Sant Nicolau que proviene de l’Estany Llong, cruzando zonas boscosas de pinos negros y abetos hasta llegar a la explanada de l’Estany Llong. Un lugar precioso en el cual prácticamente estábamos solos, donde pudimos descansar y tomar el sol en uno de los preciosos prados que rodean el lago.

Desde este punto, si estas animado se pueden realizar más excursiones a las montañas que rodean el lago, tales como a l’Estany Rodó o al Portarró d’Espot, que es la puerta de entrada a la otra vertiente del parque que lleva el camino hasta l’Estany de Sant Maurici y al valle de Espot. También se puede ampliar la excursión a l’Estany Negre y a varios picos que lo rodean.

Después de descansar un buen rato disfrutando del precioso paisaje decidimos regresar por el mismo camino que habíamos realizado hasta el Planell d’Aigüestortes, donde encontramos un taxi que estaba vacío y nos dijo que hasta que estuviera lleno no emprendía el viaje de regreso a Boí. Esto nos animó a bajar andando hasta l’Estany de la Llabreta para coger el taxi desde allí. La verdad es que valió la pena, ya que pudimos disfrutar de unas preciosas vistas que desde un taxi es difícil de apreciar.

Por la tarde nos animamos a visitar el Embalse de Cavallers, donde hace más de treinta y cinco años pasamos una buena aventura en este lugar, ya que íbamos con una autocaravana que teníamos en aquella época de la cual perdimos las llaves en una excursión que realizamos por las cercanías de este embalse. Al estar solos y sin medios de comunicación, ya que en aquella época no existían, no tuvimos más remedio que robar nuestra propia autocaravana, rompiendo el clausor del volante y haciendo un puente para volver a Barcelona. Para realizar esta tarea estuvimos un día batallando, pero al final nos salimos victoriosos de ello, estoy seguro de que no nos ficharían para ladrones.

 Iglesias románicas de la Vall de Boí 

Sant Climent de Taüll, Vall de Boí 

Ábside exterior de Santa María de Taüll 

Iglesia de Sant Feliu de Barruera, Vall de Boí 

Ermita de Sant Quirze de Taüll, Vall de Boí 

Campanario de la Iglesia de Santa Eulalia d’Erill la Vall 

Este es otro de los parajes espectaculares y fáciles de realizar de la Vall d’Aran con un recorrido de unos 2,5 km y un desnivel de 90 m. El acceso se realiza desde pueblo de Es Bòrdes que se encuentra a 7 km de Vielha. Desde la plaza de este pueblo sale una carretera asfaltada que remonta todo el valle del rio Joèu. Siguiendo esta carretera con unas vistas impresionantes del valle a unos 7 km encontramos el aparcamiento de la cascada de Uelhs deth Joèu (Ojos de Júpiter). Desde este punto se empieza la ruta circular accediendo primero a visitar la cascada que se encuentra a unos doscientos metros bajando por un camino ancho.

Las aguas que manan en esta cascada proceden de un sumidero situado al pie del glaciar del pico del Aneto, el cual recoge el agua del deshielo y mediante un proceso kárstico la transporta a través de conductos y fisuras subterráneos hasta Uelhs deth Joèu donde vuelve a salir al exterior formando esta caudalosa cascada.

Desde este punto cruzando el puente metálico que salva la cascada, sale un sendero que asciende unos 90 m de desnivel, mediante escalones formados por troncos, a una planicie donde se encuentra un camino más plano que nos conduce hasta el portal de entrada a la gran explanada de la Artiga de Lin.

Cuando se traspasa este portal el corazón te da un sobresalto, esta es la sensación que yo sentí, el paisaje es espectacular, unos enormes prados verdes donde pasturan bueyes, vacas y caballos delimitados por bosques de hayas y abetos que forman las vertientes del circo de montañas que lo rodean: Serra des Neres, el Malh des Pois o Forcanada, Malh dera Artiga… Un lugar para pasear tranquilamente disfrutando de este impresionante paraje, observando con tranquilidad los caballos y el ganado que pastura por este lugar.

Un sitio para relajarte, desconectar y descansar, que es lo que hicimos. Después de comer unas provisiones que llevábamos, nos estiramos en la hierba debajo de unos árboles durante más de dos horas para hacer una buena siesta. El sol en aquella tarde de septiembre calentaba lo justo para estar de fábula, hasta que los caballos nos descubrieron y vinieron en manada a despertarnos para qué les acariciáramos y jugáramos con ellos.

El camino de vuelta se puede realizar por una pista asfaltada que desciende hasta el aparcamiento de la cascada de Uelhs deth Joèu.

 Núcleo medieval de Durro 

Vista núcleo histórico de Durro, Vall de Boí 

Plaza de Durro – Vall de Boí 

Vista núcleo histórico de Durro, Vall de Boí 

Vista núcleo histórico de Durro, Vall de Boí 

Rincón del núcleo de histórico de Durro, Vall de Boí 

Rincón del núcleo de histórico de Durro, Vall de Boí 

El acceso a Durro, parte de la población de Barruera, el cual se enfila por una carretera muy estrecha y boscosa, salvando unos 300 metros de desnivel con 3 km de recorrido, mediante curvas pronunciadas en zigzags.

Esta fue una de las poblaciones que no conocíamos que me impresionó, todo un descubrimiento. Un núcleo medieval impresionante ya que mantiene toda la arquitectura y la estructura urbana característica de este valle, sin grandes destrozos turísticos. Dispone de edificaciones típicas de piedra vista y cubiertas con pendiente de pizarra, típicas de edificaciones de montaña que están asentadas a una ladera de la montaña de manera escalonada con callejuelas estrechas, algunas con pendientes considerables en el que no es posible la circulación de vehículos.

Aparcamos el coche a la entrada de la población, en la que ya pudimos ver la iglesia de La Natividad que forma parte del conjunto de iglesias románicas del valle que son patrimonio de la UNESCO. Destaca el campanario de la torre cuadrada de cinco pisos de estilo Lombardo, la portalada esculpida de la entrada y el pórtico. Esta iglesia ha sido reformada en varias ocasiones en su historia.

Después de admirar la iglesia, dimos un tranquilo paseo por las calles del núcleo en el cual prácticamente no nos cruzamos con gente. Nos dio la sensación que nos habíamos trasladado a los siglos medievales y también pensamos en lo duro que debe ser en invierno vivir aquí. Una cosa es visitarlo en verano y dar un paseo descubriendo rincones entrañables de este núcleo y la otra vivir las problemáticas de un invierno frio aquí. De todas formas el núcleo de población es espectacular con rincones y vistas preciosas.

A dos kilómetros de la población subiendo la ladera de una montaña se llega a la Ermita de Sant Quirc, que se encuentra a 1.500 m de altitud, situada en un mirador precioso en el cual se ven vistas de las montañas que lo rodean y del valle de Boí. La ermita es pequeña y de construcción sencilla del siglo XII y también forma parte de las iglesias y ermitas románicas que son patrimonio de la UNESCO.

Un gran núcleo medieval que vale la pena descubrir.

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