Cabo San Vicente, Sagres y la playa de Rocha en el Algarve

Portugal - Comentarios -

La punta sudoeste del Algarve en Portugal es espectacular con el cabo San Vicente y sus impresionantes acantilados, un lugar que hace las delicias de los surfistas y de todo aquel que le encanta los paisajes y el mar.


Una de las escapadas que realizamos a Portugal desde nuestra estancia de una semana en Islantilla en la provincia de Huelva fue hasta la punta de la costa del Algarve accidental, el cabo San Vicente. Una excursión un poco larga ya que realizamos más de cuatrocientos kilómetros entre ir y volver con el coche que teníamos alquilado. La verdad es que nos hacía mucha ilusión conocer la zona occidental del Algarve y estando cerca nos liamos a visitarlo en un día.

Fuimos directos a través de la autovía A22 hasta pasado Lagos para coger la carretera N125 que nos llevó hasta Vila Do Bpo para empalmar a la N268 hasta Sagres donde continua la carretera hasta la punta del cabo San Vicente.

 Cabo San Vicente 

Cabo San Vicente, el Algarve – C1902-4780

Faro del cabo San Vicente – C1902-4774

Acantilados de la costa de Sagres – C1902-4766

El cabo San Vicente es un espectacular promontorio con más de 75 metros de altura sobre el nivel del mar, siendo este el punto más occidental del sudoeste del continente europeo. Los romanos lo llamaban Promontorium Sacrum y también lo consideraban el fin del mundo.

Sobre la punta del cabo en el acantilado está situado el faro con una altura de veintiocho metros, está considerado el faro más potente de Europa, ya que su haz de luz de 3000 vatios alcanza una distancia de 100 kilómetros. Precediendo a las instalaciones del faro existen unos restos de la antigua fortaleza del siglo XVI donde en aquella también existía un convento.

El paisaje de la zona es muy austero con arbustos que forman un manto verde los cuales están agachados al suelo, producto del constante viento que sopla normalmente en esta zona. Las vistas de los acantilados son espectaculares ya que tienen alturas considerables y paredes totalmente rectas, parecen haber sido cortados con un cuchillo. Vale la pena llegar hasta aquí para disfrutar de la grandiosidad de estos paisajes. Supongo que las puestas de sol en este lugar deben ser maravillosas.

Regresando hacia Sagres, paramos en la playa de Beliche que queda a dos kilómetros antes de llegar a Sagres, aparcamos el coche en el aparcamiento que existe en la carretera donde ya pudimos observar el gran ambiente surfista que reina en esta playa en invierno. La playa queda situada al fondo del acantilado, para acceder se tienen de bajar unos 160 escalones, de los cuales los últimos son bastante empinados. Desde aquí disfrutamos un buen rato viendo y fotografiando las cabriolas que realizan los surfistas para mantenerse al filo de las olas que batían con fuerza la playa.

 Sagres 

Fortaleza de Beliche – C1902-4783

Puerto de Sagres – C1902-4790

Acantilados desde la playa de Beliche, el Algarve 

Antes de llegar a Sagres se encuentra el camino que lleva a la Fortaleza de Beliche donde paramos, esta es una gran fortificación del siglo XV que fue construida a la orden de D. Infante D. Henrique para defender la ciudad de Sagres de los constantes ataques de los corsarios. Durante varios siglos fue la principal fortaleza de esta zona, disponiendo de un gran sistema defensivo. Esta fortaleza estaba integrando a la ciudad de Sagres y al imaginario de los descubrimientos marítimos portugueses, los cuales les proporcionó los reconocimientos internacionales gracias a la inversión en conocimiento realizada por D. Henrique, que inspiró a los mejores pilotos, geógrafos y astrónomos de la época. Entre ellos Fernando Magallanes, Cristóbal Colón y Vasco da Gama y muchos más.

Las panorámicas desde este emplazamiento son espectaculares sobre todo las vistas hacia el cabo San Vicente y al pueblo de Sagres. Dentro de los restos de las imponentes murallas de la fachada rehabilitada en los años 1990, se encuentra la torre de la cisterna, las habitaciones del antiguo cuartel y la Iglesia de Nossa Senhora da Graça del siglo XVI. También una gran rosa de los vientos marcada en el suelo de 43 metros de diámetro.

El pueblo de Sagres está esparcido por una amplia zona, escoltado por el puerto de Baleeira al este y la fortaleza al oeste. El pueblo tiene su encanto ya que está formado por casas bajas encaladas de color blanco, el cual paseando por sus calles notas que mantiene su identidad de pueblo tranquilo y pesquero. El punto neurálgico es la plaza de la República situada en el extremo oeste, donde abundan varias terrazas de cafés y restaurantes y la calle Comandante Matosa que conduce directo al otro extremo del pueblo donde se encuentra el puerto de Baleeira. Este es un activo y bonito puerto de pesca de arrastre donde cada día llegan los barcos con sus capturas, las cuales las subastan en la lonja. Desde este puerto, en temporada turística, salen barcos que realizan excursiones para divisar delfines y ballenas hacia el cabo San Vicente.

 Praia da Rocha 

Vista de la playa de Três Castelos – C1902-479

Playa de los Careanos, El Algarve

Vista de la playa de Três Castelos 

Playa de los Careanos, El Algarve – C1902-480

Túneles en los peñascos de la playa de Três Castelos 

Después de la visita a Sagres, volviendo hacia Islantilla, decimos visitar la Praia da Rocha ya que nos habían dicho que valía la pena visitarla en invierno ya que en épocas de mucho turismo esta zona está intransitable.

El núcleo turístico de Praia da Rocha, se encuentra en la costa de Portimão cerca de la desembocadura del rio Arade. Este pueblo tuvo su gran crecimiento entre los años 1950 al 1960, debido a unos artistas e intelectuales europeos que pasaron un invierno en esta zona. Como les encantó, hicieron una gran difusión de lo bonito y pintoresco que era este lugar, poniéndolo de moda. Fue en estos años que se construyeron varios hoteles de alto postín que atrajeron a veraneantes de gente adinerada.

Antiguamente las playas que hay actualmente no existían, ya que eran acantilados y peñascos que surgían del mar los cuales eran difíciles de acceder. Para disponer de playa, en año 1969 decidieron verter más de un millón de toneladas de arena a los acantilados, de esta manera, se formaron las preciosas playas que vemos actualmente. Los peñascos o rocas bañadas por el agua del mar, quedaron al descubierto envueltas de arena a los cuales se puede acceder andando.

Existen tres playas cerca de Praia da Rocha, una es la que lleva nombre de la población que es la más grande y conocida donde dispone de unas grandes instalaciones para dar cabida a todas las actividades de la playa. Se encuentra en el margen occidental del rio Arade. A continuación de esta se encuentra la playa de Três Castelos, que tiene este nombre por las tres enormes rocas o peñascos que permanecen en su playa los cuales se pueden visitar cuando la marea esta baja. Los acantilados y los peñascos que se esparcen por esta playa proporcionan una gran belleza donde se puede disfrutar de ella, desde el camino costero que queda por encima de los acantilados o paseando por abajo en la playa. Esta playa queda también en el mismo núcleo urbano, para acceder a ella dispone de escaleras que descienden por la pared del acantilado.

Seguido a la playa de Três Castelos, se encuentra la Playa de los Careanos, una pequeña playa rodeada por las enormes paredes de los acantilados en la que posee unas rocas que por la erosión del mar ha formado unos grandes arcos que cuando la mar esta baja se puede cruzar a pie.

Compartir 
Ver anterior Ver siguiente