Descubriendo Manresa la ciudad de la Luz

Catalunya - Esp. - Comments -

La tradición de una misteriosa luz sirve para retratar la efervescencia de Manresa en su gran siglo XIV, del cual aún se conserva un esplendoroso patrimonio cultural que vale la pena conocer.


El pasado 18 de noviembre como miembros de asociación Barcelona Travel Blogguers asistimos al blogtrip organizado por Manresa turismo, en el que tuvimos la oportunidad de descubrir turísticamente la ciudad de Manresa. Para nosotros fue una gran sorpresa ya que hemos estado muchas veces, por razones de trabajo o por ir a pasear algunos sábados por su zona comercial, pero no conocíamos la importancia turística que tiene esta ciudad.

Juntamente con los otros compañeros de la asociación, los guías de Manresa turismo y otros empresarios turísticos de la zona nos fueron relatando su historia y enseñando las principales atracciones turísticas que tiene esta ciudad y sus alrededores, que intentaré detallar lo mejor posible en este reportaje.

Por la mañana vimos la parte cultural y monumental de la ciudad y por la tarde nos desplazamos hasta el bosque del Mas de la Sala, para pasearnos por la Sèquia de Manresa una de las obras de ingeniera medieval con una gran riqueza natural y cultural, que vale la pena conocer. Terminamos la jornada en el Mas de la Sala, donde realizamos un taste de diferentes aceites, jugando con nuestros sentidos olfativos y gustativos.

Por la mañana nos encontramos todos delante del Santuari de la Cova de Sant Ignasi, donde empezamos el recorrido por la ciudad monumental.

 Santuari de la Cova de Sant Ignasi 

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-1972.jpg

Fachada del Santuari de la Cova – 1972

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-1981.jpg

Iglesia del Santuari de la Cova – 1981

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-1987-editar.jpg

Santuari de la Cova de Sant Ignasi – 1987

Cuando entramos a Manresa desde la antigua carretera de Barcelona, podemos apreciar dos grandes monumentos que quedan a lo alto de unos acantilados, al otro lado del rio Cardener, uno es La Basílica de la Seu y el otro es El Santuario de la Cova. Este último edificio es un gran edificio que lo componen el Santuario de la Cova y el Centro Internacional de Espiritualidad Ignaciana, que forma un gran complejo de recogida y espiritualidad para los miembros de la Compañía de Jesús. Fue construido en este lugar por considerarse el sitio donde San Ignacio de Loyola encontró su camino religioso, como fundador de la Compañía. De este complejo religioso, solo se puede visitar el Santuario de la Cova, que lo forman la Iglesia y La Cueva.

En el exterior destaca la decoración, que es una muestra de la teatralidad del barroco. Esta fachada se estructura en tres niveles, el bajo totalmente desnudo en decoración, el nivel central contiene pilares jónicos y ventanas adoveladas, y el superior presenta ángeles músicos y óculos elípticos. La fachada de la iglesia es un ejemplar de la arquitectura jesuítica y del barroco catalán. En el centro, encima de la puerta de entrada se encuentra una hornacina que contiene una escultura del santo que lleva una pluma y un libro en la mano. Encima de la hornacina tenemos un gran rosetón oval que simboliza la iluminación divina.

La iglesia dispone de una planta de una sola nave, con capillas laterales que se comunican entre sí en los contrafuertes de la nave. En la parte superior de la nave, corren en sus laterales unas tribunas con celosías barrocas. Fue construida entre los años 1750 al 1763. En la decoración del altar, en la parte alta emergen la Santísima Trinidad y el Espíritu Santo que está representado por una paloma negra. Debajo, se encuentra la Virgen de la Inmaculada, custodiada por los Santos Ignacio y Francisco Javier. La decoración es barroca realizada 1864.

Antes de entrar en la cueva se encuentra un vestíbulo que es un amplio pasillo, que fue decorado por el pintor jesuita Martín Coronas entre los años 1906 al 1919. La decoración es de estilo modernista con una potente ornamentación tanto en el suelo, las paredes y el techo. Destacan los vitrales de las ventanas y los mosaicos de las falsas ventanas. Entre las ventanas se exponen medallones que explican la vida del santo.

La Cueva de San Ignacio, es un espacio que transcurre bajo la cavidad de la roca sobre el rio Cardener excavada por la erosión fluvial en la era terciaria. Esta tapiada y decorada con mosaicos de estilo modernista y al fondo se encuentra un retablo de alabastro que muestra la figura del santo escribiendo los Ejercicios Espirituales, realizado en siglo XVIII por Joan Grau.

Después de visitar el Santuario de la Santa Cueva, emprendimos una pequeña caminata para visitar la Basílica de la Seo.

 Basilica de la Seo 

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-1970.jpg

Basílica de la Seo – 2003

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-2010.jpg

Basílica de la Seo – 2010

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-2018.jpg

Retablo del Esperit Sant, Basílica de la Seo – 2018

Su diseño es austero en decoración con predominio de los volúmenes horizontales, con una gran amplitud y una altura considerable. Es una gran muestra del gótico catalán, diseñada por Berenguer de Montagut que también proyectó la Basílica del Mar de Barcelona y la Catedral de Palma de Mallorca.

La planta la conforman tres naves, una de central de una gran anchura, con dos niveles de altura y dos naves laterales más bajas que quedan minimizadas con la anchura de la nave central. El conjunto del edificio queda cerrado por un gran ábside que engloba las tres naves. Las columnas de la nave central soportan las grandes bóvedas de crucería con techo plano en el que se abren grandes ventanales que contienen preciosos vitrales. Por debajo de los contrafuertes y arbotantes de las bóvedas de la nave central, existen las naves laterales que contienen las capillas de la basílica.

La fachada de poniente presenta un gran rosetón en la parte superior y en su parte inferior presenta un conjunto neogótico de una galería de un porche de tres arcos con una escalinata. A cada lado de este conjunto central, está la torre de la capilla del Santísimo en lado norte y la del Baptisterio en el lado sur. En la fachada norte se encuentra un campanario cuadrado de sesenta metros de alto, de tres niveles, en el nivel central contiene un reloj y en el anterior y el posterior se abren ventanas. Una barandilla remata el alto de la torre.

El claustro superior es del siglo XVIII, que lo componen cuatro galerías que forman un cuadrado que contienen arcos de medio punto, con pilares y ménsulas de piedra. En la parte inferior de este claustro se conserva una muestra del antiguo claustro romano del siglo XIII.

Es de destacar en el interior del templo, el retablo del Esperit Sant, realizado por Pere Serra en 1394 que fue uno de los principales pintores de aquella época. El retablo se centra en la llegada del Espiritó Santo, en la que en todas las escenas hacen referencia a la manifestación divina. La obra fue sufragada por el gremio de curtidores.

Otro de los elementos a destacar es La Cripta que se encuentra debajo del presbiterio de la basílica. Se construyó en siglo XVI, siendo su decoración de estilo barroco.

Después de la visita a la Basílica de la Seo, nos encaminamos a visitar la Manresa más medieval, visitando un ejemplo de calle que se ha mantenido y arreglado para ser una muestra de cómo vivían los habitantes de Manresa en el siglo XIV.

 Carrer del Balç 

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-2024.jpg

Maqueta, Carrer del Balç – 2024

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-2028.jpg

Carrer del Balç – 2028

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-2026.jpg

Carrer del Balç – 2026

Empezamos el recorrido desde el Centre d’Interpretació del Carrer de Balç, que está emplazado en un antiguo caserón. Para empezar la visita, el guía que nos acompaño toda la mañana nos dio unas amplias explicaciones, en una sala que contiene una maqueta que refleja las construcciones de aquella época y de cómo era Manresa en aquellos tiempos. Nos explicó sobre el mundo de los gremios, las oligarquías y las familias nobles que habitaban la ciudad. Los acontecimientos que pasaron y los esfuerzos que realizaron para conseguir la construcción de la acequia, que visitamos por la tarde.

Después de estas explicaciones nos adentramos a recorrer el Carrer del Balç, que es una calle muy estrecha tortuosa con subidas y bajadas, donde varios tramos quedan cubiertos por las mismas edificaciones formando túneles. Una viva imagen de cómo eran las calles en aquella época, malolientes, insalubres y con poca ventilación. El recorrido de la calle es de unos cincuenta a setenta metros, en el que se pueden ver diferentes portadas de las casas de aquella época y algunas muestras de utensilios de los curtidores que vivían en ellas.

Siguiendo el plan de ruta de las visitas, nos desplazamos andando hasta el Passeig de Pera III, pasando por diferentes calles del barrio antiguo de Manresa hasta llegar al Kurssal Espai Gastronòmic.

 Kurssal Espai Gastronòmic 

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-2041.jpg

Kurssal Espai Gastronòmic – 2041

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-20171118-145449-editar.jpg

Kurssal Espai Gastronòmic – 145701

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-20171118-145701-editar.jpg

Kurssal Espai Gastronòmic – 145449

En el edificio emblemático del Teatro Kurssal de Manresa, en la primera planta se encuentra el restaurante Kurssal Espai Gastronòmic, donde ya nos esperaban para ofrecernos al grupo de blogguers, una comida de cortesía. La verdad es que después de las tres visitas monumentales ya teníamos ganas de descansar un rato y de reponer las fuerzas.

La especialidad del restaurante Kurssal, son los productos de proximidad, que son su base para elaborar su oferta gastronómica. Para empezar nos trajeron unas muestras de degustación de varios platos que ellos preparan, que consistía en una ensalada variada bien elaborada, una brandada de bacalao acompañada con galletas crujientes, croquetas de tinta de calamar y embutidos del Bages acompañado de coca artesanal con tomate. De segundo podíamos escoger entre un bacalao al horno con salsa o costillas de ternera al horno. De postre podíamos optar de varios, yo recomiendo el helado Magnun de chocolate, elaborado por el propio restaurante con elementos naturales. Un buen restaurante en el que comimos muy bien.

Después de comer, nos dirigimos a la Muralla del Carme, donde nos esperaba un autobús que nos llevo hasta el bosque del Mas de la Sala, cerca de Sallent.

 La Sèquia de Manresa 

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-2042.jpg

La Sèquia de Manresa – 2042

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-2044.jpg

La Sèquia de Manresa – 2046

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-2048.jpg

La Sèquia de Manresa – 2048

La Sèquia o acequia es un canal construido en siglo XIV para coger el agua del rio Llobregat a su paso por Balsareny y llevarla hasta la ciudad de Manresa. Este canal tiene un recorrido de 26,3 kilómetros, con un desnivel de 10 metros. Se considera una de las principales obras de ingeniería hidráulica de aquella época, fue proyectada por el maestro de obras Guillem Catà. Para hacer posible que el largo recorrido que la acequia tenía, y salvar el bajo desnivel, se construyeron minas y unos treinta acueductos que preservan los desniveles del terreno, que son unos valiosos monumentos de ingeniería hidráulica, teniendo en cuenta los medios rudimentarios que habían en aquella época.

Es de subrayar, que actualmente esta acequia después de más de seis siglos de su construcción continua en pleno funcionamiento y continua proporcionando toda el agua que necesita Manresa y otras poblaciones del Bages, gracias también al embalse de l’Agulla que se construyó en el año 1974. También decir que una buena parte de acequia no está canalizada con hormigón, sino que conserva la canalización natural.

Llegamos que casi eran las cinco de la tarde, el autobús nos dejó en la zona del Roura Gros, donde existe un legendario roble que está caído encima de la acequia que continua viviendo. Desde este lugar se puede ver la Montanya de Sal, una de las montañas artificiales más grandes de Europa, producto de los despojos de una mina de sal.

Después de las explicaciones que nos proporciono el guía turístico de la Sèquia, iniciamos un recorrido por un camino que bordea la acequia por un bosque de robles. Un paisaje realmente mágico que acompañado con la puesta del sol que tuvimos aquel día, fue un gran espectáculo de luces, sombras y reflejos.

 Obaga de l'Agneta y Mas de la Sala 

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-2052.jpg

Obaga de l’Agneta – 2052

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-2053.jpg

Obaga de l’Agneta – 2053

Digital Photo Art de JordiCarrió.com - img-2054.jpg

Mas de la Sala, Obaga de l’Agneta – 2054

Al final de un kilómetro y un poco más de recorrido por la acequia, llegamos a un claro en el bosque donde nos esperaban el Sergi y la Roser, productores de aceite virgen de aceituna extra orgánico, su marca Obaga de l’Agneta. Después de las presentaciones y unas breves explicaciones sobre el aceite, el Sergi nos invitó a realizar un juego entre todos que puso a prueba nuestros sentidos olfativos. Consistía en formar dos grupos entre los bloggers y mediante unos potes numerados que nos tenía preparados, juntamente con una encuesta, nos pidió a cada grupo que nos pusiéramos de acuerdo en el olor que proporcionaba cada uno de los potes. El grupo que mayor número de potes acertaba el olor, ganaba el juego. El juego de los olores de los potes era para que aprendiéramos a distinguir los diferentes olores que hacen los diferentes aceites de oliva.

Como ya se había puesto el sol y empezaba a hacer frio, cogimos el autobús que nos esperaba, para ir hasta el Mas de la Sala, para continuar allí las explicaciones y los juegos con nuestras cualidades olfativas y gustativas.

El Mas de Sala es un complejo hotelero cerca de Sallent, en el que ya nos tenían preparada una mesa para que pudiéramos continuar con otros juegos y taste de diferentes aceites que nos iba proporcionado y explicando el Sergi. Tengo que decir que fue realmente interesante, nunca me había parado a pensar la gran cantidad de gustos y sabores que pueden tener los aceites. Este es un mundo muy parecido al de los vinos y creo que vale mucho la pena conocer. Gracias Sergi por la clase magistral que nos diste.

Una gran jornada turística que nos proporcionaron la gente de Manresa y el El Bagès, son de aquellas que siempre recordaré y tengo que decirles que por la proximidad en la que resido les aseguro que no me voy a quedar aquí, volveré a descubrir más cosas sobre Manresa y el Bagès.

Share it 
Previous Next